30 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 30

¿Cuál crees que es tu mejor baza como narrador o tus recursos narrativos favoritos?

Pues no suelo ser muy alambicado a la hora de dirigir. Normalmente suelo preparar algún módulo publicado interesándome especialmente por la zona en la que tiene lugar para estar listo ante las posibles variaciones por parte de los jugadores.

Dejo que los jugadores vayan bastante a su ritmo, sin llegar a una campaña tipo cajón de arena. La principal ventaja es la sensación de libertad que tienen los jugadores y las líneas argumentales que se van "creando solas". Los inconvenientes principales son dos: los jugadores a los que no les entusiasma mucho deambular y prefieren ir directos a los sitios en los que habrá acción garantizada y, también, cuando pillan al máster (es decir, a mí) con algún tema poco preparado e improvisa nada más que regular.

Hay un recurso que me gusta bastante, aunque no he llegado a ponerlo en práctica tan a menudo como me gustaría: presentar la situación in media res. Esto viene muy bien para partidas de una o dos sesiones solamente. No es necesario preparar ningún trasfondo, más que lo imprescindible para comenzar con los PJs, ni buscar la clásica explicación a por qué está junto este grupo de aventureros. Se explica el escenario inicial de forma que cada uno sepa de qué situación parte y la partida echa a andar.

Feliz Año Nuevo.

29 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 29

Un colega tuyo viene comentándote "jugamos la partida sin tirar un solo dado", ¿piensas que es un mérito o un defecto?

Pues ni una cosa ni la otra, el entretenimiento depende de otros factores. La diversión de la partida no tiene nada que ver con las tiradas de dados más allá de que a veces desencadenan momentos divertidos. Y también depende del tipo de jugador que seas. Conozco al menos a dos jugadores que se aburren soberanamente si toda la sesión consiste en charlar en vez de combate. Conozco a otros dos a los que no les importa ni mirar la hoja de personaje (por favor, no digáis ficha) con tal de que haya risas en la partida. Y conozco a otro al que le gusta un poco de épica o inmersión pero no le hace ascos a otras facetas.

Los dados no son más que una herramienta que nos damos para decidir el resultado de ciertas acciones pero es posible que ni siquiera hagan falta, porque el juego no lo contempla o porque la situación está tan clara entre todos los jugadores que no es necesario aleatorizar las consecuencias sobrevenidas.

28 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 28

Si vas a una partida y se te olvida alguna regla importante, ¿te paras a mirarla o improvisas sobre la marcha?

Habría que haber pensado para hoy una pregunta con más jugo o doble sentido que favoreciera la inocentada pero creo que el enunciado da poco juego en este sentido. Dejaremos que otros cumplan con la ya tradicional noticia falsa de este día.

Seré breve: a no ser que tenga muy clara la página y párrafo en el que se encuentra escrita la regla olvidada, no me pararía a mirarla. O que la vida de un PJ dependa de ella, quizás. En ese caso sí la consultaría rápidamente. Pero, en cualquier otro, show must go on.

Es más, en algunas circunstancias, es posible que la regla o resolución que pensemos sobre la marcha sea mucho mejor para ese caso concreto que la norma general escrita en el manual.

27 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 27

¿Analizas las matemáticas tras un sistema concreto o no te interesan? En caso afirmativo, ¿cuál te parece más completo?

Pues la verdad es que no. Alguna vez he leído algún artículo de compañeros que han explicado la estadística que hay detrás de los dados pero nunca me he detenido demasiado tiempo a analizarlo. Soy capaz de comprender cómo cambia la distribución de los resultados entre lanzar un solo dado o más: 1d20 versus 1d100, por ejemplo. Y las diferencias que hay entre lanzar los famosos 4 dados FUDGE o elegir una de las variantes con dados de 6 caras.

Pero no me interesan estos detalles más allá de la mera curiosidad matemática. No es algo que analice antes de comprar un juego aunque sí creo que podría llegar a echarme para atrás si viera que el autor ha elegido alguna mecánica extremadamente enrevesada o que ha elegido dados "raros" simplemente por distinguirse del resto de juegos.

Aquí sí que está todo inventado y lleva años funcionando. Los sistemas D6 son sencillos de explicar y cumplen bien, los D100 son más intuitivos quizás por aquello de estar acostumbrados a los porcentajes en la vida diaria y los D20, como todo el mundo sabe, son los más emocionantes.

26 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 26

Esa regla casera que inventaste y de la que estás orgulloso

Hombre, esta respuesta sí que la tengo clara. Nunca he sido muy de inventar reglas, suelo atenerme a lo que dice el manual asumiendo que los creadores fueron lo suficientemente diligentes como para hacer un juego equilibrado.

Sin embargo, tras unos cuantos años jugando a AD&D, le hice una buena modificación al sistema de magia. Los que seáis asiduos de este blog (si es que se puede serlo), sabréis lo poco que me gusta la magia vanciana. Sé que es una forma de regular la cantidad de conjuros que un mago puede lanzar al día y simular la complejidad de la magia pero, en mi mente, nunca he podido entender cómo el mago no es capaz de repetir el Dormir que ha lanzado hace unos minutos cuando más lo necesita o, peor aún, no poder Detectar Magia porque ese día no lo estudió.

Así que, en aquella época me remangué y escribí un documento de unas cuantas páginas ideando una Tirada de Lanzamiento de Hechizos (TLH) que los magos debían hacer siempre antes de cada lanzamiento. No recuerdo los detalles con exactitud pero sí sé que tanto el jugador que llevaba a la maga/ladrona como yo quedamos bastante satisfechos con la modificación. Se podía potenciar la magia con ciertos elementos (¿he oído vis?), obtener un mejor resultado con una buena tirada, se podía intentar modificar alguna característica (alcance, duración) y también era posible fallar, obviamente, si se intentaba algo fuera de las posibilidades de tu nivel.

Hoy ya no tendría sentido después de los Unearthed Arcana de 3ª edición o todas las variantes que podemos encontrar por la red pero, en su día, para nosotros fue un melocotonazo.

25 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 25

Si en el futuro pudieras escribir tu propio juego, ¿cómo sería?, ¿de qué trataría?

Cualquiera que me conozca sabe que, en general, soy bastante poco creativo. Años de resolución de problemas de ingeniería han configurado mi mente de forma que siempre intento encontrar la explicación o la utilidad de algo y mis capacidades artísticas se han resentido. Sí, correcto, esto que acabo de hacer es análogo a esa típica excusa cuando a alguien le cuesta hacer un cálculo mental y se justifica diciendo: es que soy de letras.

Nunca he tenido aspiraciones literarias en este sentido. Me doy por satisfecho con mantener el ritmo de juego actual (en torno a una vez al mes) o conseguir aumentarlo en la medida que mis obligaciones paterno-filiales me lo permitan. De hecho, me llama la atención siempre que algún compañero en G+ comenta la cantidad de proyectos que tiene en lista de espera o que ha conseguido escribir 400 palabras en ese día.

No sé, me da la sensación de que ya tenemos de todo y que va a ser difícil que llegue un desconocido como yo con una idea innovadora debajo del brazo a revolucionarlo todo. Creo que sí sería bueno en una labor de traducción de algo querido, de algún juego de mis amores tipo Reinos Olvidados. Porque tengo buen nivel de inglés, porque soy un poco nazi con la ortografía y porque soy bastante meticuloso a la hora de redactar.

Quizás no es la respuesta que esperabas, pero es la que me sale. Feliz Navidad a todos.

24 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 24

¿Venderías tu colección? ¿Cuál es el libro por el que pagaste más?

No, tendrán que arrancármela de mis frías manos muertas. Pasé muchos años mirando cual conejo deslumbrado por las luces de carretera hacia las estanterías de las tiendas especializadas. Vi pasar ante mí la preciosa caja de Menzoberranzan cuando "solo" costaba 4.500 pesetas y muchos juegos más que la paga no alcanzaba a atrapar.

Así que cuando pasaron los años y el sueldo lo permitió, me convertí en un coleccionista de la segunda edad de oro del rol en España además de muchas cosas que no tuve en su día. Ebay y todocoleccion se convirtieron en mis aliados. Me costó encontrar un ejemplar en buen estado de El Señor de los Anillos (el famoso libro rojo). Completé mucho de D&D3 a precio normal e incluso algunos con buenas ofertas en un viaje a Barcelona - Gigamesh los estaba saldando -. Compré lo básico de Star Wars de West End Games y el ¡Piratas!. Dracotienda me consiguió un ejemplar de la última edición de Pendragon cuando ya estaba descatalogada. En fin que, en aquella época, hice buen acopio como cazatesoros.

El ejemplar por el que más pagué lo encontramos en mi historial de compras de Noble Knight Games. El suplemento The North (1996), de Reinos Olvidados en estado VG/NM, que significa muy buen estado de la caja y el contenido casi como nuevo. Por ese motivo, pagué sus buenos 95 dólares en el año 2013. Creo que era la época en la que el cambio más nos favorecía a los europeos pero, aún así, no se puede negar que fue un dispendio. Muchas reseñas decían que era de los mejores suplementos de ambientación de Reinos Olvidados - lo es -, y además ya lo había ojeado en PDF alegal así que hice clic en comprar.