16 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 16

Un juego que compraste con unas expectativas y te defraudó muchísimo

Uy, esta entrada es más complicada porque se puede interpretar como "hablar mal" de algo y yo solía ser legal bueno, veamos... 

Me han venido dos a la cabeza sin pensarlo mucho rato. El Tesoro de la Desesperanza tenía al menos un Deus ex machina en el que los personajes iban de acá para allá sin mayor explicación. Pero bueno, no es un juego en sí mismo sino una aventura autojugable y también hay que entenderla en su contexto así que la dejaremos en un segundo plano.

El segundo ítem en el que he pensado es en uno de los poquísimos juegos de rol de los que me he deshecho en mis recién cumplidos 25 años de rolero (de edad son algunos más): Vampiro, la Mascarada. Mucho se ha hablado ya de lo que significó la llegada de Mundo de Tinieblas pero haremos un resumen de las bondades que prometía y luego no cumplió para algunos de nosotros. En principio se suponía que tanto él como sus juegos hermanos (Mago, Hombre Lobo, Wraith, Changeling, etc.) venían a traer un soplo narrativo a los juegos de rol. 

Nosotros jugamos unas cuantas partidas rollo Coslada by night - sí, era la época - y la verdad es que lo pasamos bien pero no dejaban de ser partidas muy similares a las que estábamos acostumbrados de otros juegos solo que tirando un mogollón de dados de diez. En definitiva, no aportaba ninguna mecánica revolucionaria para hacer la experiencia más narrativa o de mayor inmersión. A pesar de que generó un fenómeno fan importantísimo alrededor (véanse mecenazgos actuales), le faltó algo. Así que, en unas LES se fue a la mesa de otro rolero.

15 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 15

Un juego que compraste e inesperadamente te sorprendió para bien.


El Reino de la Sombra. Me lo compré por recomendación de mi amigo Carlos - ya no incluyo mención por no darle la turra - para compartir los gastos de envío cuando el manual aún se editaba en rústica y, como tantas veces, fue a parar a la estantería mientras yo pensaba: ya lo leeré más adelante.

Por aquel entonces yo ya estaba obnubilado con las bondades del NSd20 mientras le daba vueltas a comenzar una campaña en Reinos Olvidados (ver este mismo blog) con mi grupo de juego. A una editorial española se le había ocurrido hacer genérico el sistema de D&D3.5 y encima se podían corregir las cosas que no me gustaban: creación de personaje por puntos en vez de al azar y se quitaba de en medio la magia vanciana. Pero había un problema, particularizar el sistema genérico para la fantasía iba a llevar más tiempo del que yo disponía y entonces alguien me dijo: ¿por qué no le echas un vistazo a ERdS?

¡Y estaba en mi habitación! Me puse manos a la obra, eché un vistazo a todo lo que necesitaba y comenzamos nuestra campaña.


14 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 14

Si tienes alguno, ¿cuál es tu autor de rol preferido y por qué?

Pues yo diría que no. Aunque suelo ser bastante mitómano en otros temas, no voy detrás del último suplemento de un autor determinado a cierra ojos. Quizás si tuviera que mencionar a dos que compraría sin meditarlo mucho serían Gary Gygax, que lamentablemente no está ya entre nosotros, y Ed Greenwood. Del primero me gustaría hacerme con los básicos de AD&D deluxe que salieron hace unos años, por afán coleccionista y quizá los Castle Greyhawk y Castle Zagyg para acariciarles el lomo.

Sin embargo, con el devenir de los años sí que he adquirido cierta simpatía por algunas editoriales o grupos de trabajo concretos. Por ejemplo, de los compañeros de la Marca el Este tengo casi todo lo que han publicado. Si estás leyendo estas líneas, conoces de sobra su reputación y buen hacer. +Carlos de la Cruz Morales es amigo mío así que, salvo que haga alguna barrabasada, también compro sus creaciones que encima son buenas. +Rodrigo García Carmona también tiene un buen trecho labrado desde aquel primigenio mecenazgo de La Puerta de Ishtar y al volante de Clásicos del Mazmorreo ha situado a dos cracks como +jose masaga y +Velasco Polimorfado.

También tengo un montón de publicaciones de Nosolorol porque me engancharon con NSd20 y El Reino de la Sombra (d.e.p. ambos) y el resurgir de Aquelarre, y luego realizaron una planificación editorial muy interesante a mi modo de ver.

Soy un roleoro coleccionista, qué le voy a hacer.

13 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 13

¿Videojuegos que te resultaron inspiradores?

Comparado con gente de mi generación (1981), la verdad es que he jugado a pocos videojuegos. Por si hubiera algún jovenzuelo leyendo esto, sabe que en el primer ordenador que hubo en mi casa, la RAM se contaba en kilobytes, el disco duro y el ratón no existían, el monitor tenía un solo color (verde) y, para poder jugar a Mot, había que dejar un casete cargando durante al menos quince minutos. Nosotros hemos disparado píxeles como si fueran balas en Atari.

En fin, de las máquinas recreativas recuerdo sobre todo Knights of the Round y King of Dragons, a 25 pts la partida - sigo con las historias de abuelo cebolleta -. Luego jugamos bastante, ya en PC, a Ultima Underworld y Ultima VII (ambos de Electronic Arts). Y las últimas referencias roleras que recuerdo ya son Baldur’s Gate, al que jugué un poco, y Neverwinter Nights, este ya de oídas. Ya digo que nunca he sido un jugón, siempre encontraba alguna otra actividad en la que invertir mi ocio.

En cualquier caso, no creo que las partidas a estos juegos mencionados me inspiraran como jugador (de rol) o como máster. Recuerdo más vívidamente algunos pasajes de novelas de narrativa fantástica que escenas de un videojuego. Las Crónicas de la Dragonlance y la trilogía de Avatar o del Valle del Viento Helado resultaron ser para mí mucho más evocadoras. Aunque sé reconocer que ambos mundos, rol y videojuegos, se complementan y necesitan el uno del otro. De hecho, cuando uno se excede en sus “funciones”, pierde un poco su esencia (te miro a ti, 4ª edición).

12 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 12

¿Te gustan las metatramas?, ¿haces uso de ellas? ¿Qué consideras información útil y qué no lo es?

Sí que me gustan y las suelo utilizar a menudo. Si no llegan a tener entidad de tramas, al menos sí que puedo decir que planto muchas semillas de aventura buscando varios objetivos: en primer lugar dar cierta continuidad a la historia. Mi creatividad es escasa así que, cuando yo dirijo, campaña suele ser sinónimo de “sucesión de aventuras concatenadas por algún elemento común”, o sea, metatrama.

También busco enlazar con alguna pieza de la historia pasada de los personajes. Esto hace que los jugadores que van más allá del saja-raja se sientan involucrados. Aunque no uso un estilo cajón de arena total, sí que suelo dejar bastante libertad a los personajes para que vayan de acá para allá, conversen con quien surja o visiten todo lo que se les ocurra aunque eso signifiquen ralentizar el avance o que yo tenga que improvisar algún personaje o lugar que no había previsto.

Muchas veces, las más, el ritmo de juego no da para seguir el hilo de todas pero no prescindiría de ellas. La perla que encontraron en la torre sumergida podría ser oscuro objeto de deseo de algún enemigo o emanar algún poder maligno por sí misma; el viejo druida servirá seguramente de nexo con otras aventuras y así con todo. Hasta los detalles más insignificantes en las descripciones son analizados al detalle por nuestros queridos jugadores, sospecharán de todo y de todos así que, aunque parezca información inútil, por lo menos un buen rato de diversión le garantiza al máster.

11 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 11

¿Qué esperas de una aventura?, ¿cuál es para ti el módulo perfecto?

De una aventura, que nos lo pasemos bien todos. Ya sea porque vivimos el combate más épico jamás contado, porque nos enfrentamos intelectualmente a una serie de trampas y acertijos para salir de una laberíntica mazmorra o morimos en el intento; o porque derrotamos al mago con una idea tan original que ni el propio máster la había previsto.

Cuando juego a rol a mí me gusta disfrutar, pero esto no es sinónimo obligatoriamente de partirme de risa, eso lo puedo hacer con los mismos amigos frente a unas cervezas. A mí me gusta deleitarme un poco con la inmersión, aunque no somos en absoluto de los que más énfasis ponemos en figuras, mapas y demás zarandajas, ojo. Pero si estamos hablando con el guardia de la puerta, el diálogo no puede ser tipo "tronco, déjanos pasar", ¿me explico?

Tampoco hay que ponerse a recitar a Lope de Vega para interpretar una escena de la corte en Pendragón pero sí que me gusta vivir un poco la historia en este sentido. Hubo una época, incluso, en la que me cansé bastante del exceso de humor que había en nuestras partidas. Las pocas veces que quedábamos yo no quería "perder el tiempo" con coñas. De hecho, fue el motivo de que empezara a asistir a las reuniones mensuales de la SGRI, necesitaba oxigenarme un poco conociendo más grupos  de juego y creo que me vino muy bien.

El módulo perfecto pienso que debería tener una dosis de intriga - que no nos imaginemos a las primeras de cambio la resolución del mismo - y ser capaz de completarse en una sesión o dos, a lo sumo. Que permita una pizca de lucimiento personal a cada personaje e incluya algún encuentro digno de recordarse en el futuro, ya sea por la dificultad del mismo o por excéntrico (por decir algo). El diseñador del módulo tiene gran parte de la culpa de su éxito o fracaso, desde luego, pero los verdaderos responsables de hacer que se convierta en épico sois tú y tus compañeros de partida.

10 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 10

¿Cuál es tu ambientación/género de ambientación favorita? ¿Por qué?

Pues me he divertido bastante cuando hemos jugado ciencia ficción, la Campaña del Guardián Oscuro aunque en absoluto daba sensación de ser Star Wars y, a pesar de gracias a la disfuncionalidad de los compañeros, estuvo divertida. Me han gustado también un par de partidas vividas en sendas convocatorias de la SGRI, en una fui un investigador privado de la corrupta ciudad de Cunia en la época actual y, en otra, un juez recién salido de la academia en su primera misión homenajeando la última película de Dredd.

También disfrutamos de lo lindo la que fue la campaña más larga en la que he participado, la famosa Aventura del Mar, en la que se mezclaban conceptos de distintas ambientaciones: el mundo antiguo con el sacerdote del sol Hiperius, la mitología maya con el Gran Sacerdote Mercader Señor HuiHuiTxiPoTli, la alta magia presente en forma de puntos de vis y los magos Terrae y Osboropo, y la fantasía más usual protagonizada por el enano Maese Rocket Piedrasulfuro y el Capitán Pirata Bukran, el Leviatán.

Pero no se me caen los anillos al reconocer que mi género preferido es la alta fantasía. Primero fan de la Dragonlance tras leer las Crónicas y las Leyendas, más tarde enamorado total de los Reinos Olvidados gracias a la saga de Avatar, El tatuaje azul, Fuego Mágico, la trilogía del Valle del Viento Helado y la saga de Elminster. Al mismo tiempo compraba los suplementos de AD&D que mi modesto presupuesto me permitía en aquella época de estudiante. Transcurridos los años hice acopio de más suplementos de 2ª edición en inglés, antes de las aduanas.

¿Por qué? En un mundo en el que las Ruinas de Bajomontaña se encuentran bajo uno de los enclaves comerciales (Aguaprofunda) más importantes del continente, existieron los imperios de Myth Drannor y Netheril, tuvo lugar la batalla de los dioses cuando fueron expulsados del cielo para ganarse a sus seguidores, y decenas de sociedades secretas - los Zentharim, los Arpistas, el Culto del Dragón, los Magos Rojos de Thay - luchan por conseguir este o aquel objeto mágico que les permita aplastar a los rivales; ¿tú me preguntas por qué es mi ambientación favorita?