21 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días: Día 21

¿Importas libros de rol? ¿Juegas a todo lo que compras?

Sí, bastante y no, ni de lejos. Hace muchos años que adquirí mi primer libro de importación. La verdad es que no recuerdo cuál fue: Heroes' Lorebook o Warriors and Priests of the Realms. Por aquel entonces, mi grupo de amigos y yo nos íbamos de ruta friqui por Madrid algún sábado por la mañana de cuando en cuando. Recorríamos Arte-9, Excalibur, Generación X, Madrid Cómics, Atlántica, Metrópolis y alguna más cuyo nombre no recuerdo.

En Generación X de la calle Galileo (antes de dividirse en dos tiendas, una especializada en juegos de mesa), yo me tiraba varios minutos curioseando las novedades de AD&D y, más concretamente aquellos maravillosos suplementos de Reinos Olvidados, procedentes de Estados Unidos, que jamás había visto ni vería en el catálogo de Timun Mas. Con presupuestos en torno a las 2.500 pesetas, unos 15 € para los jóvenes que leáis esto, había que ser bastante selectivo antes de comprar y, no existiendo Internet, la ilustración de portada y el texto de la contraportada eran nuestras únicas guías.

En aquella época yo ya tenía un buen nivel de inglés en comparación a cualquier chaval coetáneo así que digamos que perdí el miedo a tener manuales en inglés además de en castellano. Después llegó la sequía de rol, también conocida como época universitaria, sin dinero para comprar ni tiempo para jugar y con otros objetivos en mente a la hora de invertir los fines de semana. Y después llegó mi primer trabajo, un sueldo y un ansia coleccionista que saciar. Y Noble Night Games estaba ahí para dar respuesta. Compré múltiples suplementos, todos de Reinos Olvidados: City System, The ruins of Myth Drannor, City of Splendors, Ruins of Zhentil Keep, The North, Lands of Intrigue, Spellbound, Empires of the Shinning Sea, Waterdeep and the North, Dwarves Deep, Annauroch, Netheril: empire of magic, Cormanthyr: empire of elves, How the mighty are fallen, The fall of Myth Drannor. Después llegó Montoro con sus aduanas y, el hecho de que ya tenga ambientación para los siglos de los siglos me ha frenado el ritmo.

Pero la aparición de D&D5 y dado que durante un par de años no se supiera si iba a ser traducido, hizo que siguiera importando rol (Book Depository y Amazon son nuestros aliados en la actualidad). También ha habido algunos Kickstarter jugosos en los últimos tiempos: DCC The Chained Coffin, Grimtooth's Ultimate Traps Collection, The Monster Alphabet, Tome of Beasts, Coriolis, Tales from the Loop, Stars without number, Forbidden Lands. Ahora mismo no creo que tenga más material en inglés que en español pero el número debe de estar próximo.

No he leído todo lo que tengo; sí que he acudido a los de ambientación cuando mis PJs iban a pasar por una zona concreta para darle sabor a la partida (las guías de Volo son canela en rama en este sentido) o a las Encyclopaedia Magica para preparar un objeto mágico con sabor especial o a los manuales de monstruos para preparar algún enemigo con enjundia.

También he comprado mucho rol español para apoyar el mercado, si se me permite la soflama, que tampoco he llegado a leer a fondo. Soy un acumulador, ya lo decía en la entrada de ayer. Y ahora, además soy padre con lo cual, el ritmo de partidas, que antaño eran tres o cuatro cada fin de semana, después pasó a ser de una a la semana, ha llegado al ritmo actual de una al mes, salvo vacaciones de verano y fiestas navideñas. 

Así que, desde luego, tengo mucho más de lo que leeré y/o jugaré en mi vida, salvo que en el asilo se me dé muy bien el tema.