10 de noviembre de 2014

El desafío de los 30 días: Día 10

Día 10
  • Dinos un menú para antes de una partida

¡Qué curiosa pregunta! En mi grupo no tenemos costumbre de comer juntos antes de la partida aunque sí solemos hincharnos a guarrerías durante, tengamos hambre o no. Los aperitivos que llevamos suelen incluir patatas fritas, cortezas naturales (no de bolsa), maíz frito, aros de maíz, galletas saladas, tortillas chip, revueltos y a veces tiramos la casa por la ventana comprando golosinas variadas. Esto maridado lógicamente con litros de refresco de cola.

Contestando a la pregunta, para una sesión de mañana no creo que haga falta sugerir nada. Muy mal tendrías que desayunar para que afectara a tu atención en el juego. En caso de sesión vespertina no recomendaría un menú muy copioso (aunque todo depende de la potencia de tu estómago) porque como director de juego seguramente rindas muy poco y, como jugador, te puedes quedar dormido.

Evítense por tanto platos como las migas tostadas, las gachas manchegas, atascaburras, queso frito, filetes de carne de más de 250 gramos o legumbres tipo alubias, lentejas o garbanzos pensando ahora ya en el bien de los compañeros de mesa. Eso si habéis quedado para jugar...

Porque si la idea es departir alegremente con los compañeros y amigos roleros, mi recomendación sería una ración de cochinillo segoviano con sus patatas panaderas mientras se riega bien el gaznate con un tinto del Duero. Postre a elección entre los siguientes manjares (siempre caseros): tarta de queso, flan, pan de calatrava, milhojas o panqueque de dulce de leche. Termínese con un café fuerte con bastante azúcar y un pacharán que ayude a hacer la digestión. Aproximadamente a las dos horas de haber terminado estaréis listos para empezar la partida.

Hasta la próxima. No olvidéis rolear.