4 de noviembre de 2014

El desafío de los 30 días: Día 4

Día 4
  • ¿Qué consejo le darías a un máster que fuese a dirigir su primera partida?
No estés nervioso, te lo sabes bien.

[...]

Salvando las distancias, las dudas que me asaltan antes de dirigir una partida son muy parecidas a las que solía padecer antes de un examen. Y en base a mi experiencia voy a intentar desarrollar un poco más los consejos aunque se resumen en la mencionada frase.

Suelo pensar: tengo que echar un vistazo al capítulo de creación de PJs por si me preguntan algo antes de empezar; y debería releerme el Combate para que luego sea ágil; no estaría de más mirar las Dotes para no perder tiempo en la mesa y quizás la Magia por si dudo, ...

Lo más importante es tener claras las líneas generales de la aventura. Si es propia, con unas frases o párrafos clave debería de bastar, un esquema. Si es oficial, recomiendo haberla leído a fondo una vez y al menos releído rápidamente otra más. Al final los jugadores van a hacer lo que les salga de las narices, pues para eso jugamos a rol, así que no merece la pena que todo esté ultradetallado. Sí que viene bien tener en mente distintas piezas o escenas que después puedan encajar en un sitio o en otro.

La primera sesión será la más espesa, quizás tengas que consultar el manual dos o tres veces y a lo mejor inventar algo que no recuerdas en ese momento. No importa, sigue adelante, que el ritmo no decaiga. Observa las caras de los jugadores porque inconscientemente te dirán lo que quieren. Anota las dudas que tuvisteis y resuélvelas entre sesiones. La segunda saldrá mejor, y la tercera. Sorprendentemente durante la cuarta recordarás una regla al vuelo y así sucesivamente. Llegará un punto en que el sistema de juego esté dominado y el éxito sea casi rotundo.

Discurre. Yo llevo unos cuantos años imaginando posibles ideas de partidas con cualquier tipo de ocio. El cine te puede dar ideas, una serie de televisión, un libro que estés leyendo o una historia que alguien te cuente. La inspiración puede llegar en cualquier momento así que anótalo para que no se te olvide, hoy día con el móvil es lo más fácil del mundo.

Escucha a tu audiencia. A lo mejor les gusta cambiar de aventuras: unas veces de exploración, otras saja-raja, otras sesudas investigaciones o intrigas palaciegas, o a lo mejor no. Quizás estén esperando siempre entrar en el dungeon. Es importante intentar que todos reciban su dosis de diversión que suele ir relacionada con unos minutos de protagonismo para cada uno.

En fin, no te voy a engañar, es una tarea compleja pero en mi opinión también la más gratificante. He sido jugador y me lo he pasado en grande pero la sensación del director de juego se multiplica: manejas los hilos de la ficción. Puedes empatizar con todos los personajes jugadores y con algunos no jugadores así que la dosis de diversión es mucho mayor que la del otro lado de la pantalla. Lógicamente, pues el esfuerzo empleado también ha sido mayor.

Hasta el próximo día. No olvidéis rolear.