7 de noviembre de 2014

El desafío de los 30 días: Día 7

Día 7

  • ¿Cómo mantienes la concentración en el juego?

Como director de juego no hay problema pues estar pendiente de cinco jugadores decidiendo diversos cursos de acción o, durante el combate, mantener el estado de situación de todos los intervinientes ya es suficiente como para no despistarse.

Como jugador ya es otro cantar. Reconozco que mantener la atención de los jugadores durante todo el tiempo que dura la sesión era una de las cosas que más me preocupaba antes de empezar la campaña. No porque el rol necesite de una concentración extrema pero en los tiempos que vivimos de infoxicación y multitarea cada vez cuesta más centrarse en un único tema. Pensé incluso en prohibir la presencia de teléfonos móviles en la mesa pero afortunadamente nunca ha habido problemas en ese aspecto. Quizá sea algo de lo que se tengan que preocupar los DJs más jóvenes.

El tema es delicado pues gran parte del éxito o fracaso de la sesión se basa en el ritmo narrativo que logre el DJ y la inmersión ambiental que consigamos imponer entre todos en la mesa. Sí que he observado que influye mucho la predisposición con la que asisten los jugadores. En nuestro caso, con las dificultades que tenemos para encontrar tiempo libre (debidas una vez más al Vida Real RPG), normalmente todo el mundo llega con la energía enfocada hacia la partida si bien es cierto que, al tratarse de un grupo de amigos que se conoce desde hace muchos años, hay mucha confianza para hacer bromas, recordar anécdotas pasadas o hacer referencias a todo tipo de ocio friqui coincida o no con la ambientación de la partida.

Con esto último hay que tener bastante cuidado porque puede ir totalmente en contra de las expectativas que un jugador se haya creado. Por ejemplo, si uno llega a la partida pensando simplemente en olvidar los problemas del día a día y pasa toda la sesión riéndose con los compañeros de mesa, saldrá satisfecho. Pero si, en esa misma mesa, alguno de los jugadores quería sentir la emoción de adentrarse en la ambientación e interpretar de forma "seria", puede que quede decepcionado si la mayor parte del tiempo se pasó haciendo bromas. El mismo problema de expectativas lo tenemos atendiendo al tipo de partida, pero ése no es el tema de hoy.

En este aspecto la labor del DJ es fundamental. Hay que conocer bien el juego, la aventura y además tomarle el pulso a la mesa de juego. Utilizar música para ambientar puede ser una buena idea, pero si no está bien preparado y vas a perder tiempo buscando la pista de audio mejor que te olvides del tema. Las miniaturas para escenificar el combate o una situación de peligro están bien, pero si te pasas toda la partida contando casillas o montando escenarios puede que la gente se duerma. Si necesitas leer un texto preparado es preferible que sea fluido y que de vez en cuando intercales pequeñas interpretaciones de PNJs. Como véis, se trata de un tema bastante complejo, y en cualquier momento de flaqueza se puede ir todo el esfuerzo al garete.

Particularmente, nunca he tenido problemas en mantener la atención de los jugadores. Suelen ser respetuosos y pacientes cuando se producen silencios mientras reviso mis notas. También cuando les doy un toque para que se centren o les informo de que llevan media hora divagando sobre lo mismo. Llegado el caso de que se produjera una situación en la que verdaderamente fuera difícil jugar por falta de concentración, hablaría con el/los implicado/s para buscar una solución. 

No obstante, vuelvo a incidir en el tema de la predisposición, cuando alguien se esfuerza en no implicarse en la partida por la razón que sea, ya puede estar frente a él el mismísimo Gary Gygax que no tendrá nada que hacer.

Hasta el próximo día. No olvidéis rolear.