26 de noviembre de 2014

El desafío de los 30 días: Día 26

Día 26
  • Fuera de tu entorno rolero eres...
Un humano estándar. Ingeniero de desarrollo software en una empresa de servicios audiovisuales. Afortunadamente no me ha faltado trabajo desde que comencé a buscarlo activamente. Me describen habitualmente como un tipo serio, diplomático y no especialmente jovial. Tengo mis momentos pero sin duda hay gente mucho más divertida que yo.

En el colegio, e incluso el instituto, me consideraba un tipo inteligente pues siempre fui alumno de buenos resultados académicos. Tras el paso por la universidad, rodeado de ingenieros en el día a día, no puedo más que constatar mi normalidad.

Me gusta la corrección en el lenguaje escrito, en todas sus formas de comunicación. En la época de los SMS teníais el límite de 140 caracteres como excusa, hoy en día disponéis de correctores ortográficos en cualquier dispositivo. No seáis gañanes. Me gustan los idiomas, aprendí inglés y alemán, aunque este último lo tengo bastante oxidado.

Me gusta la política, me resulta un tema apasionante para charlar, más ahora con los tiempos convulsos que vivimos. También la religión, aunque de este asunto reconozco que tengo menos conocimientos. Así que en las reuniones sociales no me oiréis hablar mucho pues se supone que son materias poco apropiadas para tratar con la familia política o cuando no conoces bien a tus interlocutores.

También soy capaz de mantener una conversación sobre fútbol aunque reconozco que este tema agota mi atención bastante antes que los otros. No soporto a los pagados de sí mismos o a los que siempre quieren ser el centro de atención. He aprendido a calarlos rápidamente y dejarlos apartados en el rincón de "gente poco interesante". Las conversaciones banales me dan mucha pereza, desconecto de ellas tan rápido como puedo sin ser descortés.

Me cuesta sacar temas de conversación, soy mejor escuchando que parloteando pero si das con un tema interesante seguro que puedo aportar algo pues me considero (como una vez leí por ahí) estudiante de todo aunque maestro de nada. La verdad es que releyendo mis propias palabras, me dan pocas ganas de conocerme pero yo creo que no es para tanto.

Hasta el próximo día. No olvidéis rolear.